Acero quirúrgico

¿Qué es el acero quirúrgico?

Este es nuestro acero favorito. Brillante, limpio, con una textura muy pero muy suave… pero no solo se trata de su aspecto. Hay ciertas características de este acero que lo hacen ideal para quienes disfrutan del uso de aros, piercings y todo tipo de ornamentos que están en contacto con la piel.

El acero quirúrgico es uno de los materiales mejor aceptados por nuestro cuerpo, siempre y cuando se trate de la versión hipoalergénica, con mínimas cantidades de níquel. No contiene elementos que puedan provocar alergias u otro tipo de reacciones en nuestra piel. Por lo general el níquel es uno de los causantes en los casos de alergias, por eso es importante evitarlo cuando se trata de este tipo de joyas.

piercings acero 316l

Haz un poco de memoria. ¿No te ha pasado que al comprar un collar y usarlo por algún tiempo, terminas con una reacción en la piel que te deja el cuello de color negro, o verdoso?

Pues esto no sucede con el acero quirúrgico, y tampoco genera alergias cuando lo usamos en forma de piercings o caravanas.

Claro está que siempre es posible que al penetrar nuestra piel con cualquier material, aún siendo de acero quirúrgico, nos ganemos una infección. Pero eso ya es otro tema, y tiene que ver con el nivel de asepsia en el momento de la colocación, y del cuidado que tengamos con la herida en los días posteriores.

¿El acero quirúrgico es una categoría más de los aceros?

Pues no. Formalmente no hay una categoría con ese nombre, pero informalmente se le denomina así a aquellos aceros con ciertos elementos de aleación que le brindan unas propiedades muy particulares.

¿Qué debe tener de especial un acero para poder llamarse quirúrgico?

En general se le da ese nombre a los aceros que están compuestos por cromo (Cr) en un porcentaje de entre 12% y 20% y por molibdeno (Mo) en un porcentaje de entre 0.2% y 3%.

El cromo es que encargado de garantizar su alta resistencia contra la corrosión, como sucede en los demás aceros inoxidables, mientras que el molibdeno es el responsable de otorgarle una mayor dureza, lo que hace que se mantengan por más tiempo los filos en los instrumentos de corte.

Se le suele denominar «quirúrgico» debido a que este acero es ideal para la fabricación de instrumental quirúrgico, y que tiene la gran ventaja de no ser rechazado por nuestro cuerpo (por ejemplo, en el caso de los piercings).

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Si has decidido comprar aros o piercings de acero quirúrgico, y aún así tienes dudas en cuanto a que puedan provocarte un cuadro de alergia, ten en cuenta que en las farmacias suelen vender kits para la detección de níquel.  Mediante una reacción química, estos productos te dirán si hay partículas de níquel presentes en las joyas.